¡Detengan el Sínodo pagano!
El cardenal Burke, como el cardenal Sarah y otros —incluyendo al P. Kusick— luchan con valentía contra el "proceso sinodal" lanzado por Bergoglio y continuado por Prevost. Este proceso es, en realidad, un medio ideado por los enemigos de la Iglesia Católica para destruirla desde dentro. Sin embargo, mientras se consagran a esta lucha justa, descuidan otra —al menos tan importante—: la *Magna Quaestio*. En efecto, si se considera nulas las elecciones de «Francisco» y, tras él, las de «León», y todos sus actos, nulos también, el sínodo se nos presenta bajo otro prisma: como una revelación del propio sistema, que se muestra efectivamente sometido a Satanás y que se le permite obrar para iluminar a quienes quieran ver.