Italia, la gloriosa nación italiana, está bajo ataque, pues está en marcha una invasión silenciosa (¡aunque no tanto!) por parte de otros pueblos –que no son todos los que vienen a Italia, de hecho nunca oímos hablar de sucesos que conciernan a los filipinos, por ejemplo, a pesar de que están presentes en gran número en nuestro país: ellos están perfectamente integrados y respetan nuestras leyes, casi más que nosotros los italianos, y no crean problemas, pero todo ello por un único motivo: ¡son católicos como lo somos nosotros!– otros pueblos, decía, que siguen en cambio a sus guías espirituales, ambos concordes en considerar que “será el vientre de nuestras mujeres el que nos dará la victoria” (Houari Boumédiène, ex presidente argelino, en su discurso en la ONU), convencidos, es decir, de que la invasión demográfica, aunque sea lenta y gradual, de todos modos y en cualquier caso llevará a la sustitución étnica del pueblo italiano, el cual a su vez, en una parte considerable de él, sigue a otros leaders y a otras élites, las gnóstico-masónicas de la Europa de Maastricht, que promueven el aborto (adecuamiento numérico antes de nacer), la eutanasia (adecuamiento numérico antes de morir), las teorías de género y la homosexualidad (adecuamiento numérico reproductivo).
Por tanto, Italia, la gloriosa nación italiana, está atrapada entre dos fuegos: el yunque de teorías antihumanas, que relegan a las personas a meras entidades biológicas, y el martillo de la invasión islámica (esta en particular sostenida y alentada por partidos de izquierda), además de la hindú (aunque mucho más contenida) y de la criminal en general, las cuales todas aspiran a convertir a nuestro país, que hasta ayer era faro mundial de tolerancia y acogida, por el contrario, en una selva social en la que rige la ley del más… ¡delincuente!
Pero, ¿qué es el plano Kalergi?
El conde Kalergi (1894-1972) fue un político y filósofo austriaco, fundador de la Unión Panuropea y el primer hombre político en proponer un proyecto de Europa unida; su primer libro, titulado Paneuropa, fue publicado en 1923 y contenía las directrices para el Movimiento Pan-Europa, en el que se habla de un plan para la sustitución étnica de las poblaciones europeas con el fin de controlarlas, expresión de una voluntad elitista que detenía las palancas del poder socioeconómico.
Por consiguiente, el llamado “Plano Kalergi” es un proyecto querido por las élites globales para favorecer la inmigración masiva desde África y Asia hacia Europa, con el objetivo final de reemplazar y borrar la identidad de los pueblos europeos, pensado y propuesto ya hace años, antes de que se viera luego su efectiva y actual aplicación concreta.
Y por ello, autorizados investigadores, documentos en mano, han levantado el velo sobre la verdadera historia y la real naturaleza de esta Unión Europea, desde el final de la Primera Guerra Mundial hasta hoy. Y es todo aquello que precisamente los media mainstream y la literatura políticamente correcta se niegan incluso a considerar, desestimándolo con la consabida etiqueta de “teorías conspirativas”. Se revela así cuál es la función política de estas hordas migratorias y el porqué de que la Unión Europea esté dominada por las finanzas, resultando de este modo un “fantasma” desde el punto de vista político…
Ergo, podríamos preguntarnos: ¿detrás de los recientes cambios sociales y de costumbres, hay acaso una regencia oculta? El conde Kalergi, ya sea peón o protagonista, no tiene tanta importancia saberlo, y sin embargo este, símbolo y fulcro de dicha construcción artificial, llamada Europa. A través de dicho “plano Kalergi” actúan pues, con constancia y determinación, poderes ocultos, con el objetivo de realizar un mundo orwelliano, regido por una élite que, con subdola pertinacia, justo en nuestros días está por tanto llevando adelante el “fin de la historia”.
¿Y en qué consiste el concepto de “mestizaje” propuesto por Bergoglio?
Cada perversa propuesta política, cuando se presenta la ocasión y pueda recibir su apoyo, sin ningún reparo ético, acude de buena gana también al respaldo de “guías espirituales” descarriadas pero, en buena sustancia, al servicio del Enemigo.
He aquí pues que Bergoglio (alias Francisco I), introduciendo el concepto de “mestizaje” como valor positivo, en más de una ocasión y en diversas circunstancias (sin embargo refiero a continuación sus palabras exactas), osó afirmar que la Virgen María «quiso hacerse mestiza por nosotros, se hizo mestiza. Y no solo con Juan Diego [Apariciones Marianas de Guadalupe, 1531], sino con el pueblo. Se hizo mestiza para ser Madre de todos, se hizo mestiza con la humanidad. ¿Por qué? Porque ella “hizo mestizo” a Dios. Y este es el gran misterio: María Madre “hizo mestizo” a Dios, verdadero Dios y verdadero hombre, en su Hijo.» (L’Osservatore Romano, 13 de diciembre de 2019).
Tenemos por tanto aquí, y de manera bastante explícita, el aval “religioso” al susodicho plano Kalergi –los teólogos expertos en Escatología os dirían que el “falso profeta” tiene justamente la tarea de ratificar las proposiciones anticristianas– demostrando así que “hacer mestiza a Europa” no es en absoluto una leyenda urbana, ¡sino una triste, perversa y demoníaca realidad!
¿Y qué “rol” tiene Prevost (alias León XIV) en todo esto?
En este caso –¡ay!– León XIV se está revelando cada vez más como “digno” sucesor de Francisco I, en lugar del gran Benedicto XVI, verdadero y último papa…
¿Qué ha sido de los “valores no negociables”? ¿Por qué no se clama desde los tejados la actual y terrible persecución anticristiana? ¿Por qué no se proclama la verdad en la Iglesia, sino que se privilegia únicamente su unidad que, aunque valor esencial, sin embargo se asemeja cada vez más a una pantalla que quiere esconder la “polsvo bajo la alfombra”?
Ergo, “el amado Francisco”… ¡pues NO! Porque él era “amado” por todos aquellos alejados de la Iglesia, y que de ella se mantuvieron pertinazmente alejados, mientras que, por el contrario, en muchos fieles él –el Obispo vestido de blanco (según el mensaje de Fátima: imagen especular del Santo Padre)– sembró desconcierto, escándalo, dudas…
Este es un mundo que hace sonar potentemente sus trompetas (de capponiana memoria), a las que deben contraponerse –porque ellas son las únicas capaces de impedir eficazmente, a tales trompetas, hipnotizarnos y aturdirnos– nuestras campanas (aún, de capponiana memoria) las cuales, por pequeñas que sean, por tenues que sean, se asemejan sin embargo a aquella humilde vela que, aun estando sola, mientras permanezca encendida, resulta invencible respecto a la oscuridad que la rodea, pues ella posee la fuerza de la Luz…
No debemos desanimarnos de ningún modo, pues al contrario debemos ser conscientes de que el conocimiento de determinados mecanismos ocultos, negados por los media y por el mainstream, es nuestra verdadera fuerza y nuestra innegable ventaja: sabemos lo que quieren las élites, por tanto tanto más sacamos a la luz aquello que ellos desean en cambio que permanezca oculto e ignorado…
Posesamos la conoscenza, la vigilanza y la perseverancia y, en caso de que se verificara la peor de las hipótesis (humanamente hablando), ¡que la muerte nos encuentre de pie, vigilantes y, sobre todo, libres!
«Quien tiene miedo muere cada día,
¡quien no tiene miedo muere una sola vez!»
(Giovanni Falcone)
Así es… ¡si os parece!
Sergio Russo
P.S. A propósito de Masonería, Élites pedosatanistas, archivos Epstein y demás, resulta iluminadora la lectura de un libro, recientemente reeditado: L’Eletta del Dragone de Clotilde Bersone (edición de Sergio Russo).