Juan Pablo II y la Misa tradicional : el indulto de 1984 y la comisión secreta
Esto nos ayuda a comprender que el Papa Juan Pablo II, a quien algunos retratarían como un revolucionario, favoreció la Misa en latín tal como nos la legó la Tradición Católica, y que hizo todo lo posible por liberalizarla frente a una enorme oposición. También nos ayuda a comprender que Wojtyla y Ratzinger, los dos últimos Papas verdaderos, no tienen nada en común, litúrgicamente hablando, con los masones y sus representantes, Bergoglio y Prevost. La verdadera ruptura no fue el Concilio Vaticano II, sino, tras las revoluciones impuestas por los gnósticos, la elección del antipapa «Francisco». A.S.