El sábado 12 de septiembre en Aparecida, Brasil, se inaugurará solemnemente, con la bendición del papa, un gran mosaico en la fachada de la mayor basílica de Sudamérica. La firma es de Marko Rupnik, el exjesuita hoy bajo proceso en el Dicasterio para la Doctrina de la Fe acusado de abusos sexuales contra unas treinta mujeres. Precisamente por ello, dos semanas después, en Lourdes, el mismo papa visitará el santuario donde los mosaicos de Rupnik en las fachadas de la basílica han sido cubiertos definitivamente debido a la gravedad de las culpas atribuidas al artista esloveno. En ambos casos, la aprobación del papa es plena, firme y bien difundida en los medios.

Es todo cierto. El 12 de septiembre en Aparecida, en el estado de São Paulo, habrá una gran ceremonia con espectáculos de música y teatro, y por supuesto una celebración religiosa adecuada, para festejar la inauguración de la fachada oeste adornada con mosaicos que narran la historia del Apocalipsis, la cuarta y última fachada de la segunda basílica más grande del mundo después de San Pedro. En 2017, don Marko Rupnik recibió el encargo de esta gran obra de los padres redentoristas que gestionan el santuario con la aprobación de la Conferencia Episcopal brasileña.

El exjesuita continuó ocupándose directamente del proyecto brasileño: aquí le vemos posando justo frente a la pared oeste junto al exadministrador del Santuario, padre Luiz Cláudio Alves de Macedo, y a la derecha, al ingeniero responsable de la obra.

La gran obra de revestimiento del santuario brasileño comenzó hace siete años, en 2019, sufrió un parón durante la pandemia, pero ahora por fin está completada, para alegría de los redentoristas, del obispo de Aparecida Mário Antônio da Silva, de su predecesor don Orlando Brandes y de todos los fieles que la financiaron.

Por un lado, la prensa mundial centra su atención en Lourdes alabando la iniciativa del obispo Jean-Marc Micas, quien, con la aprobación del papa, decidió cubrir definitivamente los mosaicos de Rupnik en la fachada de la Basílica del Rosario. Por otro, en un cono de sombra mediático tan grande como un océano, se está a punto de celebrar la finalización de la decoración del Santuario de Nossa Senhora Aparecida. Cuatro fachadas de mosaicos con la firma de Rupnik, realizadas, por supuesto, por los artistas del Centro Aletti.

Así pues, a solo quince días de la visita del papa León a la Basílica de Lourdes, sobre un fondo de mosaicos cubiertos por el obispo como símbolo de la atención de la Iglesia hacia el sufrimiento de las víctimas, en otra basílica católica (y no una pequeña iglesia, sino el mayor santuario mariano de Sudamérica y uno de los lugares de peregrinación más famosos del mundo) otro obispo bendice los mismos mosaicos de la vergüenza, con esos mismos ojos negros sin iris, todos salidos de la fragua del expoderoso jesuita bajo proceso eclesiástico por abusos sexuales en el Dicasterio para la Doctrina de la Fe.

Es todo cierto. En Aparecida no hacen nada por ocultarlo, al contrario, hacen sonar las trompetas para recaudar las últimas donaciones: quienes ayudaron a realizar este gran proyecto podrán ver su nombre en un libro que se conservará en el santuario. Las paredes con la firma de Rupnik son descritas en el sitio oficial de Aparecida, que detalla cada mosaico explicando qué significan, cuándo se realizaron, con qué materiales y por cuántos artistas:

La fachada oeste de la Basílica de Aparecida fue la cuarta de cuatro en ser revestida con mosaico. Las obras, iniciadas en 2025 y finalizadas en 2026, han abarcado casi 4.000 m² de mosaico, ideados y ejecutados por 39 mosaicistas de distintas confesiones religiosas (ortodoxos, greco-católicos, católicos latinos), de diversas nacionalidades, edades y procedencias (sacerdotes, personas consagradas, laicos y parejas casadas), vinculados al Centro Aletti de Roma. Las piedras utilizadas provienen de distintos países, entre ellos Brasil, Italia, Grecia y Afganistán. La obra se ha realizado gracias a las donaciones de la Familia de los Devotos, una iniciativa que reúne a los fieles para apoyar las obras sociales, edilicias y evangelizadoras del Santuario Nacional de Aparecida.

A diferencia del santuario brasileño, el Centro Aletti, que también realizó esta obra monumental, es mucho más parco en información. De hecho, la página que se refiere a Aparecida está estancada en 2023: deben haber pensado que era mejor no llamar demasiado la atención y hacer creer que el proyecto se había suspendido a la espera del juicio definitivo sobre Rupnik, que por ahora sigue bajo proceso eclesiástico por abusos sexuales en el Dicasterio para la Doctrina de la Fe. Sin embargo, como hemos documentado en estos años, las obras nunca se detuvieron. Aquí contábamos la inauguración de la fachada sur del santuario, el 11 de mayo de 2024, y dábamos algunas ideas sobre cuánto costó realizar esta obra monumental:

Podemos aventurar una estimación de los costes. «El precio de los mosaicos ronda los mil euros por metro cuadrado, sin contar los materiales, la mano de obra y los trabajos de producción, desde los andamios hasta el uso de las máquinas necesarias para preparar la instalación», declaró Erasmo Freitas de Abreu a Isabel Gnaccarini, colaboradora de la Folha do São Paulo. Freitas es el director del taller de arquitectura y arte sacro Amacom, que trabaja con artistas brasileños, laicos y religiosos, y ha participado en la colocación de los mosaicos en Aparecida desde el principio.

Si calculamos que la superficie de la fachada norte ronda los 2.300 metros cuadrados, mientras que la sur supera los tres mil, a los que se suman los 650 metros cuadrados de mosaico en la columnata, la cuenta es rápida: los padres redentoristas podrían haber pagado una cifra cercana a los seis millones de euros por los mosaicos realizados hasta ahora, a los que hay que añadir todos los demás costes, incluidos los de la inauguración de cada fachada.

¿Cuánto ganó el Centro Aletti con este gigantesco encargo brasileño? La fachada este, concluida en la primavera de 2025, consta de casi 4.000 metros cuadrados de mosaico, así que la cuenta es sencilla: el taller de la via Paolina se ha embolsado al menos 14 millones de euros. Indudablemente una bonita suma, de la que no sabemos si ni cómo se invirtió, pero que sin duda contribuyó a hacer de Rupnik un hombre poderoso y temido en el Vaticano.

No es todo: si es cierto que el papa León recibió en audiencia privada al obispo de Tarbes y Lourdes el 26 de junio de 2025 y que en esa ocasión le dijo que personalmente había ordenado retirar las imágenes de las obras de Rupnik de la comunicación del Vaticano, aprobando así la decisión de monseñor Micas de cubrir las obras en Lourdes, también es cierto que Prevost tuvo una audiencia mucho más reciente y cordial con el arzobispo de Aparecida, Mário Antônio da Silva, hace solo un par de meses. Lo cuenta el mismo rector del Santuario de Aparecida:

El 29 de junio (2026, n. del t.), don Mário Antonio fue recibido por el papa León XIV en el Vaticano. Recibió el palio episcopal, símbolo de su labor y de su ministerio pastoral en la Arquidiócesis de Aparecida.

El papa parece, pues, querer bendecir la labor del arzobispo, a quien vemos en un vídeo difundido por la red de comunicación del Santuario colocando las últimas teselas que completan la pared oeste, junto a los padres redentoristas y al arzobispo emérito de Aparecida, Orlando Brandes.

El papa León ya había recibido una delegación de Aparecida a finales de diciembre de 2025 junto al entonces obispo Brandes, como conté aquí:

(…) el papa no vio inconveniente alguno en recibir en el Vaticano precisamente a los padres redentoristas de Aparecida. El pasado 13 de diciembre (2025, n. del t.) recibió en audiencia al superior de la Provincia de Nossa Senhora Aparecida, Marlos Aurélio da Silva, y al rector del Santuario, padre Eduardo Catalfo, acompañados por el obispo de Aparecida, monseñor Orlando Brandes. Los redentoristas, que no pierden ocasión de hacer alarde de los nuevos mosaicos de Rupnik (pagados con creces con las donaciones de los fieles), regalaron al papa una estatuilla de la Virgen Aparecida e imágenes de la basílica reluciente. La visita se organizó con motivo de los veinte años de Tv Aparecida, que emite desde el Santuario y que ha sido la única cadena autorizada, en los últimos años, a transmitir las imágenes de las grandiosas inauguraciones de las fachadas revestidas con los mosaicos de Rupnik.

Parece que hemos caído en una novela de Philip K. Dick, en la que la realidad puede invertirse tranquilamente en su contrario sin que nadie encuentre nada extraño. El papa León, por un lado, aplaude la damnatio memoriae de Rupnik y su obra, hasta el punto de hacer prever una sentencia ejemplar en el proceso en su contra; por otro, bendice e incentiva a un obispo y a una diócesis que desde hace años ensalzan no solo el valor artístico, sino sobre todo el pastoral de los mosaicos de Rupnik.

Este es el núcleo del proyecto Jornada Bíblica, el viaje bíblico ilustrado en las cuatro fachadas de Aparecida:

El proyecto «Viaje Bíblico», propuesto por el Santuario Nacional, enseña que revestirse de la Palabra de Dios es un ideal de vida. Nuestro Viaje es un proyecto pastoral en busca de la esperanza. A través del arte y la belleza, deseamos que los devotos de Nossa Senhora de Aparecida se acerquen a las Sagradas Escrituras. Coloreando las cuatro fachadas del Santuario con pasajes bíblicos, renovamos nuestro compromiso con la Biblia.

La prensa elige mirar en una sola dirección, en Lourdes, y ensalzar la atención del papa por las víctimas (y en esto no hay nada nuevo), pero este usar dos varas de medir por parte de Prevost debe tener algún significado: o la Iglesia no sabe lo que está haciendo, o lo sabe muy bien y entonces lo que se vislumbra no es en absoluto tranquilizador.