Tomamos nota del Comunicado vaticano y damos algunas de nuestras notas:
– las informaciones adquiridas de nuestras fuentes indicaban la separación de ciertas contestaciones resultadas luego – aparentemente – carentes de adecuado respaldo probatorio y/o no integrantes de supuesto delictivo según el Código de Derecho Canónico:
– eventualidad plenamente compatible con el actual estado del procedimiento y con la naturaleza instructoria del mismo.
– A la espera de la sentencia final, la pregunta es: ¿nuestra noticia es infundada o la única cosa infundada, por lo demás nunca escrita por MiL en ninguna parte, es que se haya llegado a una sentencia definitiva como da a entender el comunicado de la Sala de Prensa?
– ¿Es verdad que se han separado algunos cargos de acusación del proceso? ¿Y cuáles son?
– ¿Se refieren a la acusación de violencia sexual o también a los abusos sexuales denunciados?
– Un amigo nuestro habló directamente con Rupnik hace unos veinte días: el ex jesuita le dijo que el proceso le estaba yendo MUY BIEN A ÉL. Pregunta, ¿es una norma vaticana dar la información a los acusados y NO a las presuntas víctimas y a sus abogados, o bien tiene unos insider dentro del proceso y en las secretarías del DDF y\o Secretaría de Estado?
– Por último, ¿cómo es que el Vaticano nunca ha dado ninguna noticia del proceso mismo, sino solo después de la publicación de MiL y de la carta del abogado de las denunciantes (AQUÍ AP y ANSA al final del post)?
AQUÍ Vatican News.
AQUÍ el post recientísimo de MiL sobre el proceso canónico.
AQUÍ los post de MiL sobre el ex jesuita.
AQUÍ Catholic Herald. AQUÍ Nicole Winfield Associated Press. AQUÍ Franca Giansoldati Il Messaggero. AQUÍ Niwa Limbu Ad Vaticanum. AQUÍAd Vaticanum.
Luigi Casalini
22-7-26, Comunicación
En relación con algunas informaciones aparecidas en los medios de comunicación en los últimos días, reitero que las noticias sobre cualquier deliberación por parte de los jueces que siguen el caso del Rev.do Marko Ivan Rupnik son absolutamente infundadas: la valoración del caso aún está en curso y el colegio está examinando la documentación proveniente de las diócesis involucradas, de los jesuitas, de los interesados y a través de los medios. Durante el proceso, como en cualquier procedimiento judicial, ninguna información sobre la actividad en curso puede compartirse de ninguna manera por respeto al proceso mismo y para evitar herir a todas las personas involucradas en el asunto, como ha ocurrido en los últimos días. En caso de que el colegio considere necesitar más información, será su responsabilidad moverse de forma autónoma para recibirla.
Este proceso penal canónico tiene naturaleza judicial y, como ya se ha comunicado, es en derogación de la prescripción de eventuales delitos y podrá dar indicaciones sobre la culpabilidad o no conforme al Derecho Canónico. El Derecho Canónico puede juzgar y imponer penas en lo que respecta a la vida interna de la Iglesia, mientras que el Rev.do Marko Ivan Rupnik sigue sujeto a la legislación de los países en los que se hubieran cometido eventuales delitos y la prescripción para dichos delitos está establecida por la legislación de cada país, independientemente de la autoridad eclesiástica.
(ANSA) – ROMA, 21 JUL – Se dicen «desalentadas y doloridas» las cinco supuestas víctimas del sacerdote mosaísta exjesuita Marko Rupnik, expulsado de la Compañía de Jesús en 2023 precisamente a consecuencia de las graves acusaciones de abusos sexuales, físicos y psicológicos, en una carta enviada a través de su abogada al Prefecto de la Doctrina de la Fe, el cardenal Victor Manuel Fernández.
«Desde ayer – escribió la abogada Laura Sgrò – circula insistentemente el rumor de que don Rupnik ha sido absuelto de la acusación de violencia. Ninguna confirmación de órganos acreditados pero tampoco un desmentido. Mis asistidas están muy desalentadas y doloridas. Nunca han sido notificadas de nada, ni siquiera a través de mí, sobre algo concerniente a este proceso, del cual se susurra de todo y ciertamente no se sabe nada. ¿Cómo es posible todo esto? ¿Cómo puede conciliarse lo que ocurre con el concepto de derecho, de verdad, de justicia, de equidad? ¿Con las palabras que el Santo Padre emplea continuamente a favor de las víctimas de abusos? Le pido – prosigue la abogada –, por tanto, una vez más, Eminencia, que dé una respuesta a cuestiones mínimas, básicas cuando se está ante un proceso penal que interesa a víctimas que denunciaron por primera vez hace más de treinta años: ¿el proceso ha comenzado? Si es así, ¿cuál es actualmente el estado de la cuestión? ¿Quiénes son los jueces? ¿Qué suerte han corrido las solicitudes de admisión como partes perjudicadas en el proceso de mis asistidas? ¿Por qué estas mujeres no han sido escuchadas como testigos?».
La abogada añade que las mujeres se sienten «abandonadas y traicionadas» pero que no renuncian «a tener justicia». (ANSA).